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Programa 11 de septiembre de 2008

  • Internacionales


Rice y Gadhafi, el encuentro histórico entre Washington y Trípoli
El club de los chicos malos y de los no tan malos

M. D. Idrimi.

Cuando el sábado 30 de agosto se supo que Italia pagaría una notable indemnización al gobierno libio del célebre líder Gadhafi las sospechas sobre este acto empezaron a emerger. ¿Por qué? La Italia del derechista Berlusconi pagará miles de millones de dólares a Libia como parte de un acuerdo de compensación económica que busca resolver disputas por décadas de ocupación colonial. Durante los próximos 25 años, unos 5.000 millones de dólares serán destinados a la asistencia en proyectos de infraestructura en Libia. El primer ministro de Italia, Berlusconi, -de visita en el puerto de Benghazi- se reunió con el mandatario libio Gadhafi, con quien firmó un acuerdo de amistad y cooperación. Berlusconi indicó que la indemnización representaba el reconocimiento material y emocional del daño que Italia causó a Libia durante el último siglo. Gadhafi describió el pago como un valiente esfuerzo de Italia. A cambio, Libia acordó combatir la migración ilegal africana hacia Europa. Como gesto de buena voluntad, Italia regresó una antigua estatua de Venus, la descabezada "Venus de Cirene", la cual había sido llevada a Roma en tiempos coloniales.


Tiempo después, una visita de la señora Secretaria de Estado, Condeleezza Rice a Libia. El 7 de septiembre de 2008 la jefa de la diplomacia norteamericana arribaba a tierras libias para entablar un diálogo con el viejo Gadhafi. El propio vocero del Departamento de Estado, Sean McCormack, consideró que se trata de “un viaje histórico que simbolizará la apertura de una nueva era” en los lazos entre Estados Unidos y esta nación poseedora de una de las mayores reservas de crudo de África. Rice será la primera secretaria de estado en visitar Libia desde que lo hizo en 1953 John Foster Dulles, el funcionario estadounidense de más alto rango desde el viaje de Richard Nixon como vicepresidente, en 1957.


El caso de acercamiento de Libia con Occidente es muy paradigmático. Desde el año 2004 el régimen libio dejó de ser acosado por Washington, que levantó las sanciones económicas contra Trípoli, y las visitas de mandatarios occidentales al país magrebí se multiplicaron en los últimos tiempos. En 2006 el régimen de Gadhafi fue sacado de la lista negra de los denominados “estados canallas” que posee el Pentágono y varios representantes de firmas empresariales de Occidente comenzaron a estudiar las posibilidades de invertir en Libia.

Desde 1960 Estados Unidos viene embargando todo el comercio con la isla, y desde 1962 decretó definitivamente el bloqueo económico, comercial y financiero para destruir a la Revolución. Es decir, es el bloqueo más largo de la historia reciente en tiempo de paz. Ahora bien, algo diferente sucede con Libia, que se acaba de acercar a Estados Unidos.
Antaño Estados Unidos trató de deshacerse de Gadhafi. En 1986 el régimen republicano de Ronald Reagan bombardeó Trípoli para asesinar al líder libio, al cual se acusó de fomentar el terrorismo árabe en Africa del Norte y Oriente Medio. La ONU no dijo nada acerca de ese ataque sin declaración de guerra previa por parte de Estados Unidos, y la acusación de que Libia apoyaba al fundamentalismo islámico resultó ser falsa, ya que el mismo Gadhafi combatía tierras adentro a movimientos integristas islámicos. Al final de los años 1980 dos aviones explotaron como consecuencia de atentados, uno en el Reino Unido (Atentado de Lockerbie) y otro en África (Atentado contra el Vuelo UTA 772). Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia acusaron a Libia de dichas acciones y emprendieron una serie de sanciones que llevaron al aislamiento del país.

Como corolario, Occidente reforzó sus duras sanciones económicas contra Libia, que en los años de 1990 tuvo roces fronterizos con Chad y Sudán. La caída de la URSS dejó a Libia sin una alternativa de comercio exterior y la economía comenzó a menguar. Libia en la era de Clinton trató de acercarse a Washington, pero fueron movimientos tibios. Bajo la era Bush junior Libia fue colocada en la lista negra de los “Estados canallas” de manera oficial. Pero los tiempos han cambiado para Gadhafi. En 2003 el gobierno libio reconoció la responsabilidad de ciudadanos libios en estos atentados y llegó a acuerdos por los que se comprometía a indemnizar a los familiares de las víctimas de los dos aviones y decidió abandonar su programa de armamento de destrucción masiva. Estados Unidos decidieron levantar el embargo económico que tenían sobre el país desde hacía 10 años. Empresas petroleras como Exxon Mobil, Repsol, Total Fina Elf y British Petroleum se han anotado para explorar nuevas reservas de hidrocarburos en territorio libio. En 2006 Washington retiró a Libia de su lista unilateral de países patrocinadores del terrorismo, en la cual la mantuvo desde 1979, y estableció relaciones diplomáticas plenas.

Ahora Gadhafi no es un chico malo y ha pasado a ser un gran hermano. Washington y las capitales europeas recibieron con satisfacción la nueva postura del gobierno libio, en momentos que sobraban las malas noticias como los conflictos de Afganistán e Irak. Tiempos de cambio para Libia, y en este caso de un gradual acercamiento con Occidente. Lejos de los años antiimperialistas, Gadhafi ahora se vuelca al libre mercado y se convierte en aliado de Washington y en socio de la Unión Europea. Su hijo Saif, sucesor en el poder, es uno de los principales mentores de esta apertura al libre mercado y a Occidente. El heredero vive rodeado de asesores económicos venidos de la Universidad de Harvard y de Wall Street, y parece ser el elegido por los negocios de los magnates petroleros. Saif, además, ha adquirido una profunda amistad con los altos ejecutivos de la empresa española Repsol. Repsol se ha convertido en el principal productor extranjero de petróleo en Libia, país que representa uno de los principales pilares del plan estratégico de la empresa 2005/09. Repsol ha solicitado a las autoridades libias autorización para el desarrollo comercial del mayor campo petrolífero descubierto en su historia en febrero último. Posee unos recursos de 474 millones de barriles de petróleo y 1.261 millones barriles de petróleo. El nuevo descubrimiento duplicará la producción y las reservas de Repsol en Libia en los próximos años. El norte de África es una de las áreas más rentables de Repsol. En la actualidad Repsol es la primera compañía privada de Libia productora de petróleo, con una producción aproximada de 250.000 barriles/día del crudo de la mayor calidad de la compañía y unas reservas superiores a los 70 millones de barriles. Gadhafi padre parece estar allanando el camino para que su hijo Saif se convierta en un gobernante firme y seguro apoyado tanto por las fuerzas armadas libias como por el poder económico petrolero de Occidente. El padre no dejará que su hijo sea un “paria” ante los poderosos del Norte.

Programa 7 de Agosto de 2008

  • Internacionales



Mauritania y los golpes de Estado

M. D. Idrimi.

Militares toman poder en Mauritania
La cúpula militar de Mauritania tomó este miércoles el poder y mantiene bajo arresto al presidente electo el año pasado, Sidi Mohamed Uld Cheij Abdallahi y su primer ministro, Yahya Uld Ahmed El Waghef.
BBC Mundo, Miércoles 6 de agosto de 2008.

Un país del desierto sahariano de Africa, una historia de golpes militares y de recursos naturales codiciados por las potencias. Estados Unidos condenó el miércoles el golpe de Estado en Mauritania e instó al Ejército a liberar al presidente y el primer ministro a fin de restaurar la autoridad del Gobierno democráticamente electo. La Unión Europea también se hizo eco de esa declaración y pidió que Mauritania se democratizara una vez más. A fines del año pasado, Mauritania fue elegido por la Corporación Desafío Milenio del Gobierno de Bush para participar en un "programa umbral" de dos años, cuyo objetivo es ayudar a que países en desarrollo reciban una calificación que les permita obtener apoyo financiero de Washington.
Mauritania, con un territorio mayoritariamente desértico, tiene una población superior a los tres millones de habitantes y ha sido uno de los últimos países del continente africano en explotar sus recursos petrolíferos. Sin embargo, Mauritania es considerado un país excepcionalmente pobre que sigue dependiendo en gran medida de la ayuda externa, especialmente proveniente de los países árabes. Esta dependencia quedó puesta de manifiesto en 1991, cuando debido a su apoyo a Irak varios países árabes retiraron la asistencia que le venían prestando y la economía mauritana experimentó un derrumbamiento que le obligó a recurrir al FMI y al Banco Mundial. Las dos de instituciones ofrecieron el apoyo a cambio de un programa de reforma económica (el paquete de programas usual de economía de mercado, liberalización del comercio y la reforma monetaria). Japón y Estados Unidos son los principales compradores de Mauritania, mientras que Francia (30%) y España (26%), seguida por Alemania, los Países Bajos y EEUU son sus principales abastecedores. Mauritania es miembro de la Comunidad Económica de Estados del Oeste de Africa (ECOWAS) y la Unión del Magreb Árabe.
Mauritania obtuvo su independencia de Francia en 1960. El país partido político único, el Parti du Peuple Mauritanien (PPM) dirigido por Ould Daddah, tomó el gobierno del país. En 1978, como resultado de la inestabilidad política ocasionada por la guerra por el dominio sobre el Sahara Occidental, los militares se hicieron con el gobierno y se mantuvieron en él durante los 14 años siguientes. En 1984 llega al poder el general nacionalista Sidi Ahmed Uld Taya tras un golpe de Estado contra Mohammed Khuna uld Haidalla. En un principio mantuvo estrechos lazos con la ideología baasista (nacionalismo árabe), al igual que Saddam Hussein, hasta el punto que se dijo que la aviación iraquí llegó a refugiarse en Mauritania durante la primera Guerra del Golfo. Pronto el presidente golpista comprobó que no le iría bien por ese camino y comenzó a “rectificar”. Ya en 1999 cerró la embajada iraquí en su país y reconoció al Estado de Israel. Junto a Egipto y Jordania serían los únicos países que tienen relaciones con el estado sionista. Mauritania reforzó la cooperación militar con Estados Unidos en el marco de la “guerra contra el terror”. Ello se tradujo en la detención en abril de 2005 de varias personas, incluida un periodista de Al Yazzira. Taya sería derrocado por militares nacionalistas en agosto de 2005.
Washington y la Unión Europea condenaron el golpe contra su amigo presidente mauritano, cuando en realidad era un tirano pro occidental y flagrante violador de los derechos humanos. Ahora un nuevo golpe, en 2008. Y otra vez la facción de militares nacionalistas que acusaron a los “demócratas” hombres de Occidente en el país. ¿Por qué?
Aunque Mauritania sea hoy un país mísero y empobrecido con una tasa de analfabetismo del 59 por ciento y una esperanza de vida de 64 años, se ha convertido en uno de los países africanos exportadores de petróleo. Entre el yacimiento que se comenzó a explotar el año 2004 en Chinguetti y el que se espera en Tifo, la producción petrolera del país podría alcanzar los 165.000 barriles al día, similar a la de Costa de Marfil y Guinea Ecuatorial. De hecho, según las estadísticas del FMI, el PIB del país ha crecido un 40 % en los últimos diez años. La ausencia de mecanismos de control económico y la corrupción imperante convierten a Mauritania en una codiciada presa para las multinacionales cuando comience la extracción masiva de oro negro. A todo ello, le podemos añadir su importancia estratégica para España por su proximidad al Sahara y a las islas Canarias. Es por eso que la facción nacionalista mauritana del ejército busca contrarrestar la influencia norteamericana, francesa y española, es decir, de Exxon Mobil, Total Fina Elf y Repsol.

Datos de Mauritania
Capital
Nuakchott
Superficie
1.030.700 km2
Población
3.044.000
Nombre del Estado
República Islámica de Mauritania
Moneda
uguiya
Idiomas
árabe, francés, hassaniya, pula, soninke, wolof
Densidad hah/km2
3 hab./km2
Crecimiento anual (2005-2010)
2,5 %
Mortalidad infantil (2005-2010)
63 por 1.000
Esperanza de Vida (2005-2010)
64,2 años
Población Urbana
40,4 %
Analfabetismo
40,5 % en hombres y 56,6 % en mujeres
Escolarización tercer grado
3,2 %
Internet
6,5 por 1.000 hab.
Libros publicados (títulos)

PIB total
7.383 millones de US $
Crecimiento anual (2006)
11,7 %
PIB por hab.
2.553 US $
Indice de inflación
6,2%
Gasto en Educación
2,3 % del PIB
Gasto en Defensa
0,7 % del PIB
Deuda externa
2.281 millones de US $
Servicio de la deuda/Export.
24,9 %
Importaciones
700 millones de US $
Exportaciones
1.270 millones de US $
Principales clientes
UE(44,1%), Asia(33,4%), Africa(13,3%)
Ejército de Tierra
15.000 personas
Ejército de Mar
600 personas
Ejército del Aire
250 personas
Organismos Internacionales
ACP, Liga Arabe, UA, BAD, ASECNA, CILSS, UMA


Programa 31 de Julio de 2008

  • Internacionales



    • Opinión M. D. Idrimi
      Genocidio permanente en Palestina.



      La vida en los territorios palestinos sigue marcada por violentos incidentes, como enfrentamientos entre palestinos, incursiones y destrucción de viviendas por parte de las Fuerzas de Defensa Israelíes, y asesinatos selectivos de líderes de grupos armados reconocidos o sospechosos de serlo. La presión sobre la población por la ocupación de Cisjordania se mantiene con cada vez más controles, asentamientos y requerimientos de permisos que restringen sus movimientos.
      El embargo económico impuesto por los financiadores internacionales tras la victoria electoral de Jamás en enero de 2006 empeoró la ya precaria situación de la población palestina. En Gaza, esto supuso restricciones sobre todos los bienes de naturaleza no humanitaria. A pesar de las donaciones directas de varias agencias de ayuda, se produjo una escasez crítica de medicamentos y material médico a causa de la interrupción de la financiación externa y la creciente desorganización de los servicios públicos de salud. La falta de fondos también llevó a la huelga a los trabajadores sanitarios en reclamación de sus salarios, en particular durante el último trimestre de 2006 en Cisjordania
      El genocidio del Estado sionista de Israel no ha sido detenido. Existen entre siete y ocho millones de palestinos que viven en zonas de Palestina administradas por la Autoridad Palestina o están refugiados en tierras cercanas. Además existe una gran cantidad de palestinos que se encuentran en el resto de Oriente Medio, América Latina, Europa y Estados Unidos. Cerca de la mitad de los palestinos son refugiados y viven bajo la tutela del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente .Estos refugiados palestinos viven en la Franja de Gaza, la Ribera Occidental y Jerusalén Oriental. También se encuentran en Jordania, Siria, y el Líbano. Asimismo, más de un millón de refugiados viven todavía en campamentos establecidos para ellos desde hace más de cincuenta años en dicha zona.
      Pero hasta ahora no se ha condenado semejante situación. Ningún sionista se ha sentado en el banquillo democrático de la Corte internacional de la Haya. Todavía Al Nakba, sigue en pie y miles y miles de palestinos son sometidos a la peor violación de los derechos humanos; se les ha violado la autodeterminación nacional.

      DATOS DE LA DEUDA EXTERNA DE ISRAEL.


      Año 2003
      Deuda externa $42.800.000.000
      Posición 21
      Cambio Porcentual
      Fecha de la Información 2001 est.

      Año 2004
      Deuda externa $70.970.000.000
      Posición 17
      Cambio Porcentual 65,82 %
      Fecha de información 2003 est.



      Año 2005
      Deuda externa $74.460.000.000
      Posición 18
      Cambio Porcentual 4,92 %
      Fecha de información 2004 est.



      Año 2006
      Deuda externa $75.550.000.000
      Posición 32
      Cambio Porcentual 1,46%



      Fecha de Información 2005 est.



      Año 2007
      Deuda externa $81.980.000.000
      Posición 34
      Cambio Porcentual 8,51 %
      Fecha de información 30 June 2006 est.



      Año 2008
      Deuda externa $87.430.000.000
      Posición 34
      Cambio Porcentual 6,65 %
      Fecha de información 30 June 2007

      FUENTE: CIA FACT BOOK.



      Oriente Próximo: El primer ministro palestino pide ayuda al Banco Mundial

      El primer ministro palestino, Salam Fayyad, ha pedido al Banco Mundial para que le ayude a cubrir el déficit de los fondos que pidieron las autoridades palestinas a los países donantes.
      Los países donantes anunciaron que destinarían 7.700 millones de dólares para ayudar a los palestinos, pero sólo se ha materializado una parte de ese dinero.
      CNN+. El primer ministro palestino, Salam Fayyad, ha hecho un llamamiento al Banco Mundial para que le ayude a cubrir el déficit existente en los fondos que pidieron las autoridades palestinas a los países donantes y para pagar a los funcionarios.
      Fayyad pretende obtener una carta de conformidad del Banco Mundial para conseguir financiación a corto plazo de bancos privados.
      Pero las fuentes europeas indicaron que la banca privada ha empezado a exigir garantías a la Autoridad Palestina antes de concederle préstamos debido a la posibilidad de que los donantes no entreguen los fondos comprometidos. Muchos países árabes no han cumplido sus promesas de financiación a pesar de la presión que se ejerce desde Estados Unidos, que quiere fortalecer la autoridad del presidente palestino, Mahmud Abbas, y fomentar las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos.Las fuentes palestinas y europeas han explicado que Fayyad ha pedido al Banco Mundial que en su carta de conformidad asegure a los bancos que el próximo 15 de agosto ya estarán en las arcas de la Autoridad Palestina los más de 80 millones de dólares depositados por Kuwait en un fondo fiduciario del Banco Mundial. Dinero prometidoLos países donantes anunciaron en la conferencia que se celebró el pasado diciembre que iban a destinar un total de 7.700 millones de dólares para ayudar a los palestinos, pero sólo se ha materializado una parte de ese dinero. El ministro de Planificación palestino, Samir Abdalá, ha señalado que su Gobierno ha pedido a los países donantes que conviertan la financiación de proyectos en apoyo presupuestario directo.

      FUENTE:CNN

      Programa 24 de Julio de 2008

      • Internacionales


      Siria: ¿pacto con Occidente?


      Por Mauricio David Idrimi

      En la lista negra de los “estados parias” que posee Washington la opinión pública mundial conocía algo sobre los “malvados” gobernantes de Irak, Irán y Corea del Norte, y, por supuesto, de Cuba. Con el tiempo se fueron conociendo nuevos villanos del mal, según la burda concepción ideológica e imperial de Washington, los cuales estaban en Afganistán, Sudán, Zimbabwe, Belarús y Myanmar. En Oriente Medio, sin embargo, poco se sabía del otro enemigo de los intereses petroleros de Occidente, es decir, de Siria. Este país árabe es acusado de fomentar el terrorismo y de poseer armas de destrucción masiva. Israel, el aliado incondicional de Washington, tiene en la mira a Siria, y la culpa de custodiar a los militantes palestinos que luchan contra el Estado sionista de Tel Aviv. Acusaciones ya viejas y que son claras excusas prepotentes de Washington y Tel Aviv con el fin de controlar el Oriente Medio. Pero no es tan fácil.

      Washington parece poner un poco de tranquilidad a las relaciones diplomáticas con Irán, cuestión que también abarca a Siria. Si se vienen tiempos de relaciones sin mayores tensiones en Oriente Medio, será porque una era demócrata se acerca, o los republicanos no quieren caer en un nuevo Viet Nam aún más pantanoso. Lo cierto que la diplomacia americana parece tender puentes relajados para no caer en una guerra global muy costosa para una economía ya en aprietos y precios muy altos para el petróleo. Siria sabe muy bien de eso y puede jugar varias cartas para apaciguar al rival americano. Presiona por lo de Palestina, por la ocupación israelí en las Alturas del Golán, por la crítica situación política de Líbano y por la búsqueda de la paz en Irak. Damasco comienza otra etapa de influencia política seria en la región y no duda en seguir los pasos de Libia por ejemplo; es decir, de pactar con Occidente.

      Históricamente, desde la independencia de Francia, producida entre 1944 y 1946, Siria ha mantenido una postura antioccidental muy clara, sobre todo por los acontecimientos de Palestina y la emergencia agresiva del Estado sionista israelí en la región. Entre 1958 y 1961, Siria formaba parte de la República Árabe Unida, creación del egipcio Nasser, líder de los No Alineados. Bajo la era bipolar, los sirios se han mantenido aliados informales, pero aliados al fin, de la URSS, quizá para obtener réditos políticos y militares en Oriente Medio. La clase dirigente siria, muy influenciada por el nacionalismo y el socialismo nasserista, ha creado en el denominado Partido Baaz, una fuerza política antiimperialista no comunista que, sin embargo, no ha dudado en negociar con los rusos para crear un Estado sólido y basado en un tipo de régimen socialista local basado en las tradiciones sirias árabes. En 1963 el partido Baaz se hace con el poder, con ayuda del Egipto de Nasser, e instaura la República de corte pro socialista. Su máximo líder, Hafez al –Assad, logra convertirse en presidente y comandante en jefe de las fuerzas armadas sirias en 1970, y en 1973 funda la República Democrática Popular y Socialista de Siria. Una constitución proclama la libertad religiosa, la igualdad ante la ley, derechos sociales para la mujer, nacionalizaciones y la defensa de la propiedad privada. Assad se acercaría a la Libia de Gadhafi y en los años setenta formaban una federación junto a Egipto para buscar la unidad islámica laica y socialista contra los intereses norteamericanos y sionistas en Oriente Medio.

      Siria ha sido un arduo defensor de los palestinos y ha enfrentado a Israel en las guerras de 1948, de 1967, de 1973 y de 1982-1983. Los sionistas en la guerra de 1967 han logrado apoderarse de las Alturas del Golán, tierra fronteriza siria que limita con Líbano y que aún hoy en día permanece bajo ocupación militar israelí de forma ilegal. En 1975 la guerra civil se iniciaba en Líbano y los sirios intervinieron a favor de los baazistas locales, mientras que los sionistas apoyaban a los cristianos y partidos árabes moderados y pro occidentales. Las relaciones con sus vecinos islámicos también ha sido muy fluctuante, sobre todo con Irak. En el país mesopotámico, el local Partido Baaz también llegó al poder en 1963, pero fue derrocado por grupos antisocialistas, pero sectores del ejército cercanos a las ideas antiimperialistas tomaron el poder en 1968 y fundaron una república irakí pro socialista, de donde surgiría la figura de Saddam Hussein, que tomaría el poder en 1978. Los baazistas sirios e irakíes se disputaban por la hegemonía del socialismo árabe sunnita en Oriente Medio. Con la llegada al poder de Hussein en Irak y luego con la revolución islámica iraní de 1979, Siria vio con malos ojos la alianza de EE UU con Irak, ya que aludían a que se traicionaron los principios antiimperialistas del Partido Baaz.
      El Partido Baaz, conocido en castellano como “Resurrección” y/o Partido Árabe Socialista, fue fundado en Siria en 1947, aunque sus primeros cimientos se establecieron en 1932. La ideología, en su mayor parte laica, contrasta mucho con la de otros gobiernos árabes, que a veces tienden a orientarse hacia el islamismo y la teocracia. . Algunos analistas occidentales piensan que el Partido Baaz tiene ciertas similitudes a la ideología fascista por su discurso populista, su nacionalismo pan arabista que casi se convierte en expansionismo. El lema del partido es "Unidad, libertad, socialismo". La mayoría de sus militantes son de la confesión islámica sunnita y se explica el porqué de los baazistas irakíes liderados por Hussein de guerrear contra los chiítas iraníes en 1980-1989, con apoyo de EE UU y los británicos. Siria fue más pro soviética en ese sentido que Irak, aunque ambos han condenado enérgicamente la intervención rusa sobre Afganistán de diciembre de 1979.

      Hacia el decenio de 1980, Siria dejaría de estar bajo el ala soviética y hacia 1989 rompe con la URSS. De hecho en la guerra del Golfo Pérsico de 1991 apoya tácitamente a EE UU, dando un giro copernicano en su política exterior, esta vez para oponerse al supuesto expansionismo irakí de Hussein en Kuwait. También empezó a dar su apoyo a los militantes del Jamás, para contrarrestar a los guerrilleros y seguidores de Yasser Arafat, aliado de Hussein. De hecho los del Jamás han instalado un cuartel general en Damasco. En los noventa, las alianzas de Siria fueron tan cambiantes como confusas, y oscilaban entre pactar con EE UU y ponerse del lado de los militantes sunnitas radicales del Jamás palestino. No obstante, Siria fue siempre un rival para los americanos. Washington veía a un potente rival en Siria, tanto como Irak e Irán.

      Occidente siempre ha tenido sólidos intereses económicos en Siria. La economía de Siria está basada en la extracción de petróleo, por lo tanto, esta sujeta a las fluctuaciones del precio internacional de éste; además suele recurrir a Irán como suministrador, debido a que la producción interna es deficitaria. También posee reservas de gas natural y fosfatos. Posee una población de casi 20 millones de habitantes, en su mayoría de habla árabe y de la confesión islámica sunnita. La esperanza de vida es de 70 años, más del 75 % de la población está alfabetizada, la tasa de mortalidad infantil es de 25 por 1000, la tasa de desempleo es de 10 %, y la pobreza es del 11 %. La deuda externa siria está en 6.340.000.000 de dólares. En 2000 Hafez fallece y le sucede su hijo Bashir, actual mandatario sirio. Como el caso libio, hoy en día parece que Siria busca amigarse con Occidente. Los estados parias no quieren quedarse fuera de la nueva era global neoliberal. Damasco no quiere ser la excepción. Habrá que ver qué expectativas tiene Occidente para sumar en sus negocios petroleros a Siria. Bashir ha exclamado sus intenciones de aliarse a Occidente por la paz, y de hecho ha declarado sentarse a hablar con Tel Aviv. Aún más desconcertante, Siria suministró a la CIA inteligencia crucial para evitar un ataque de Al Qaeda a personal norteamericano en Bahrein durante el período posterior al 11/9. Bashir ha viajado en 2008 a Francia y recibido con honores por Sarkozy y también ha dicho que dejará de influir en Líbano, tal como lo ha exigido Washington y París. Y como si fuera poco intenta apoyar a los sunnitas irakíes pro norteamericanos para evitar el ascenso de los chiítas irakíes, aliados a Teherán, que ha recibido una advertencia de Damasco por su programa nuclear. Otra jugada confusa de Siria en tiempos de por guerra fría. ¿O señales que hay ricos y jugosos negocios en puerta? Varias corporaciones de EE UU y la Unión Europea se han anotado para explorar más pozos petroleros en Siria, con el aval de Bashir y una nueva clase dirigente que va dejando de lado paulatinamente los tiempos del antiimperialismo baazista de los años de guerra fría.

      Programa 17 de julio de 2008

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      • Internacionales



      Mauricio D. Idrimi

      Genocidas del Sur y del Norte

      El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) acusó este lunes al presidente de Sudán, Omar al Bashir, de cargos de genocidio por crímenes de guerra cometidos en la región sudanesa de Darfur. Bashir se transforma así en el primer jefe de Estado en ser sindicado como responsable de crímenes de lesa humanidad por el argentino Luis Moreno Ocampo, fiscal de la CPI.
      BBC Mundo, Lunes 14 de julio de 2008

      Esta noticia causa mucha controversia por cierto. Una palabra es la que se torna protagonista: Genocidio. Palabra tan utilizada por amplios espectros de la política internacional. Su significado original hace referencia al asesinato de una etnia, de un pueblo entero. La memoria histórica inmediata de la opinión pública mundial cuando se habla de esa palabra tan fuerte rápidamente la liga al Holocausto de los campos de concentración nazi contra millones de judíos. O ahora se pone de moda divulgar algo de lo que sucedió con los armenios en 1916 en la represión del viejo imperio otomano. Y el presidente norteamericano G. W. Bush se ha referido a la palabra genocidio cuando se sentía “preocupado” por la situación en Darfur y sus miles de refugiados y muertos por una guerra generalizada en dos países africanos, Chad y Sudán. Si, un mandatario conservador ha utilizado la palabra genocidio para concientizar a la humanidad de un genocidio sobre africanos azotados por guerras civiles y de exterminio étnico. Como era de esperarse, los medios occidentales de desinformación presentan el siguiente cuadro esquemático: Sudán es el gobierno polémico y opositor a Estados Unidos en Africa subsahariana, y Chad sufre una guerrilla islámica y, por ende, Francia va en ayuda de su aliado, el presidente Idriss Deby Itno. Lo que sucede en Darfur queda para horrorizarse por un tiempo, o el tiempo que le dan los medios sensacionalistas, que toman como caso anecdótico y dramático lo que acontece en esos lugares alejados de la buena vida de la globalización de la Internet, las libertades de consumo, la tecnología de última generación y la frivolidad primer mundista. Recordemos, por cierto, el chantaje norteamericano de la lucha contra el terrorismo, esta vez en las tierras semidesérticas que integran Chad y Sudán. Una excusa ideológica y muy burda que no podía faltar en este tablero de ajedrez crítico. Pero otra vez, es el petróleo el que está inserto en otro conflicto internacional y en el Sur castigado.

      Todo se desarrolla en el suroeste de Sudán: Darfur. Esta región pobre y árida en Sudán es escenario de luchas armadas desde inicios de 2003, cuando un grupo rebelde comenzó a atacar blancos oficiales. Los rebeldes acusaban al gobierno, dominado por los árabes del norte del país, de oprimir a la población negra. Milicias árabes pro gobierno, conocidas como Janjaweed, respondieron lanzando ataques contra la población negra. Se las acusa de ejecutar una campaña de limpieza étnica, buscando expulsar a la población negra de grandes extensiones de tierra. El acceso a tierras y áreas de pastoreo en Darfur ha generado históricamente disputas entre los árabes nómades y los agricultores negros de los grupos Fur, Massaleet y Zagawa. El gobierno del presidente Omar al-Bashir reconoció haber movilizado "milicias de autodefensa" luego de los primeros ataques rebeldes en Darfur, pero niega cualquier vínculo con las milicias Janjaweed. Estados Unidos y otros países han presionado a la ONU para que imponga sanciones económicas a Sudán. El Consejo de Seguridad acordó imponer restricciones de viaje y congelar los fondos a quienes cometan atrocidades en Sudán. La ONU, sin embargo, ha sido criticada por negarse a calificar la situación en Darfur como "genocidio". De haberlo hecho, los países que han firmado la convención de las Naciones Unidas al respecto estarían obligados legalmente a emprender acciones para poner fin a los abusos. Grupos de derechos humanos y el Congreso de Estados Unidos, han dicho en diferentes momentos que la situación en Darfur puede ser calificada de "genocidio". Ante la presión internacional y la amenaza de sanciones, el gobierno de Omar al-Bashir prometió desarmar a las milicias. La Unión Africana, por otra parte, ha intentado sostener negociaciones de paz. Más de 3.000 soldados de la Unión Africana han sido desplegados con un mandato limitado en 2006. Pero la situación sigue más conflictiva. Y aquí se suma la crisis política en Chad. Desde los inicios del decenio de 1990 gobierna el polémico líder pro occidental Idriss Deby, quien llegó al poder a raíz de un golpe militar que lideró en 1993 para derrocar a su predecesor, Hisene Habré, que a su vez había alcanzado la presidencia en otro golpe de estado en 1982. Hoy este país sufre una guerra civil en la que se enfrentan intereses políticos locales y foráneos. Pero el torbellino se concentra en la frontera oriental con Sudán y… Darfur. La composición étnica del este del Chad es similar a la de Darfur, con grupos árabes nómadas y grupos africanos sedentarios compitiendo por el control de la tierra y el agua. Chad es acusada por Sudán de apoyar a los rebeldes de Darfur, y Chad a cusa a Sudán de apoyar a rebeldes árabes contra el gobierno de Idriss. Francia y Estados Unidos apoyan a Idriss, mientras que rechazan al gobierno sudanés de al-Bashir, acusado de estar relacionado con Al Qaeda. Pero debemos adicionar el rol de China en todo esto. Y una vez más la codicia del “oro negro” por parte de las potencias occidentales y una China que pretende poner pie firme en Africa.
      Naciones Unidas comenzó a retirar a su personal "no esencial" de la región sudanesa de Darfur luego de que el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) acusara al presidente sudanés, Omar al Bashir, de crímenes contra la humanidad. Todavía no está claro cuántos trabajadores de la ONU se marcharán de Darfur. Organizaciones humanitarias han expresado preocupación ante un eventual brote de violencia luego de que el fiscal le pidiera a los jueces de ese tribunal que emitieran una orden de arresto contra el presidente.
      La acusación de genocida contra Omar al Bashir ha causado inquietud entre los funcionarios de las Naciones Unidas (ONU) que temen posibles represalias contra Cascos Azules y trabajadores de organizaciones humanitarias desplegados en Darfur. Pero también estamos ante la hipocresía de los organismos internacionales a la hora de acusar con el dedo a dirigentes y mandatarios actuales. Ahora bien, ¿por qué no se ha acusado a Bush junior por su culpabilidad en la guerra ilegitima de Irak? Lo paradójico es que Estados Unidos no reconoce la jurisprudencia de la CPI. La CPI fue creado en 2002 como la primer corte permanente mundial sobre crímenes de guerra. Pero, una vez más la culpa la tiene el Sur. ¿Cuándo abandonarán los hipócritas juristas de la ONU esa ideología oculta que sigue mirando de forma condescendiente al Sur “bárbaro”?

      Programa 8 de Mayo de 2008

    • Internacionales


    • Somalia: la inestabilidad permanente.


      Por Mauricio David Idrimi

      El presidente actual de Senegal, Abdoulaye Wade, había dicho en una oportunidad que la FAO “hay que suprimirla”, ya que sus operaciones y reuniones protocolares para tratar sobre la erradicación del hambre en el mundo solo derrochan dinero y no llegan a operativizar nada en concreto contra ese flagelo. Cuando nadie hablaba del problema, ya Fidel Castro en sus reflexiones escritas trataba de alertar al mundo sobre la crisis alimentaria.

      Declaraciones muy fuertes por cierto que no hacen más que reflejar uno de los flagelos más dramáticos de la historia humana: el hambre. Y en estos días de globalización neoliberal, donde se supone que ella brinda los beneficios del progreso material de la civilización occidental, el Sur sufre el flagelo mortal del hambre, un verdadero genocidio lento para millones de seres humanos.
      Nos habíamos encontrado con grandes protestas sociales en contra de la suba de los alimentos en países como Haití, Marruecos, Indonesia, Pakistán, Senegal, Malí, Sudán, Camerún, Costa de Marfil, Burkina Fasso, Bangla Desh, Egipto, Filipinas y Tailandia, que engendraba más bronca entre poblaciones azotadas por la pobreza y la indiferencia de sus gobernantes. Y ahora se suma a esta ola Somalia, una de los estados de las ONU y de Africa más inestables.

      El lunes 5 de mayo de 2008 sucedió una fuerte represión del ejército local sobre manifestantes que reclamaban contra la suba de alimentos y la circulación de dinero falso. Miles de personas tomaron parte en los disturbios, que comenzaron cuando los comerciantes se negaron a aceptar billetes locales y, en su lugar, exigieron dólares estadounidenses. Los comerciantes se quejaban de los miles de chelines falsos provenientes de imprentas ilegales que han provocado un notable aumento de la inflación. Como resultado de esto y de la inseguridad creciente, los precios de los alimentos se han duplicado. Mogadiscio, capital de Somalia, fue fuertemente abarrotada de soldados que custodiaban el palacio gubernamental, donde gestiona una elite asociada a Occidente y sobre todo a Estados Unidos.

      Nacida de la unión de varias tribus islámicas que formaron el Sultanato de Adel, en el Golfo de Adén, en el siglo VII de nuestra era, su posterior desintegración a raíz de las luchas interétnicas, facilitó su conquista por parte de Egipto en el siglo XVI. Francia y Gran Bretaña, dos de las potencias coloniales que se repartieron el continente como la presa de un gran festín, obtuvieron diversas concesiones territoriales, el primero en la costa y el segundo en Somaliland, en el interior. Posteriormente Italia proclamó su presencia en el centro del país. Durante la segunda mitad del siglo XIX, italianos, franceses y británicos usaron el Cuerno de África como un gran tablero de ajedrez que abandonaron en 1960, cuando las porciones de territorio que habían dominado se unieron en un país independiente: Somalia.

      Desde ese año hasta 1969 la estabilidad política del nuevo país era difícil de mantener. En 1969 un grupo de militares nacionalistas y progresistas se hicieron con el poder bajo el mando del carismático Siad Barre. En 1970 Barre proclamó un estado socialista, preparando el terreno para establecer una estrecha relación con la entonces Unión Soviética. Se nacionalizaron las empresas foráneas, se colectivizó la tierra y se prepararon planes quinquenales con apoyo de Moscú. También se recibió una fuerte ayuda social por parte de los cubanos en materia de educación popular, alfabetización y salud pública. Los primeros tiempos del gobierno de Barre tenía un enemigo muy fuerte, el reino etíope de Haile Selassie, tirano apoyado por Estados Unidos que se convirtió en líder anticomunista en Africa y que reprimía a los movimientos de liberación del Ogadén y de Eritrea. Hacia 1974 la historia cambiaría en la relación entre Somalia y Etiopía.

      En ese año Haile Selassie fue derrocado por una revolución liderada por militares nacionalistas y progresistas que fundarían la república en Etiopía. Barre saludó al nuevo gobierno y pidió por los somalíes del Ogadén, provincia fronteriza con el sur de Somalia bajo administración etíope. Pronto la URSS vio la posibilidad de un nuevo aliado en el cuerno del Africa oriental y ayudaría al nuevo gobierno. Pero los hechos tomarían un rumbo dramático para el movimiento socialista tercermundista. Hacia mayo de 1977 la facción más radical de los militares etíopes tomó el poder bajo el liderazgo de Mengistu el Rojo y fundó una república marxista leninista con el apoyo de la URSS y Cuba. El nuevo gobierno revolucionario proclamó la integridad territorial del país y pidió a los rebeldes de Eritrea y el Ogadén que se unieran al proyecto socialista de Addis Abeba bajo el mando del partido de Mengistu. Somalia, no obstante, exigía por la incorporación del Ogadén a su territorio y alentó a los rebeldes a luchar contra Mengistu y su régimen. Los gobiernos revolucionarios de Cuba y Yemen del Sur intentaron detener un conflicto fronterizo entre Somalia y Etiopía tratando de realizar reuniones de paz. Fue todo un fracaso. Para peor, Somalia se alinearía a Estados Unidos para apoyar a los rebeldes del Ogadén. La guerra no se hizo esperar entre dos estados socialistas, aunque Somalia se sumó al lado occidental de la cortina de hierro.

      La guerra entre Somalia y Etiopía duró hasta 1988, en la cual Addis Abeba derrotó a las tropas somalíes con apoyo de la URSS y Cuba. El Ogadén quedaría bajo territorio etíope. Comenzaría la pesadilla de la inestabilidad para Somalia, ya que Barre quedó desprestigiado frente al país en la guerra, perdiendo toda legitimidad de autoridad. A pesar del acuerdo de paz con Etiopía, Barre fue derrocado tres años después, luego de una lucha inter-tribal que dejó decenas de víctimas mortales. Ese mismo año, Somaliland se declaró independiente. Fue entonces que la inestabilidad creada por la incertidumbre somalí hizo que Naciones Unidas decidiera enviar un destacamento internacional de mantenimiento de la paz, pero su protagonismo no tuvo nada que ver con el logro de una clima pacífico sino el de infantes de marina estadounidenses arrastrados por la masa por las calles de Mogadishu. En 1995, la ONU reconoció su fracaso retirándose del país. El independentismo unilateral de Somaliland y los intentos de Puntland, en el noreste de Somalia, por desgajarse de la metrópoli, hicieron que por mucho tiempo Somalia fuera una nación que desconfiaba de si misma, con señores tribales disputándose el control de un país sin un gobierno propio.

      POr ello, en un intento por otorgarle a Somalia un atisbo de integridad gubernamental, los líderes de la mayor parte de clanes eligieron, en 2000, a Abdulkassim Salat Hassan como presidente durante una reunión realizada en Djibouti. Ali Khalif Gelayadh es nombrado primer ministro. Los intentos de Gelayadh por formar un gobierno de unidad nacional en 2001 sufrieron un serio retroceso cuando otro grupo de líderes tribales, con apoyo de Etiopía, decidió desconocer el gobierno de transición. En 2004, un nuevo intento de búsqueda de estabilidad hace que Abdullahi Yusuf sea nombrado presidente. Mientras tanto, las sequías han seguido sembrando la muerte, por lo que Naciones Unidas se vio obligada a hacer un pedido urgente de ayuda para evitar la desaparición de medio millón de personas en el sur del país. Recién en 2005, el gobierno de transición empieza el lento retorno de su exilio keniano, poco antes de que el primer ministro Gelayadh fuera blanco de un intento de asesinato.

      Entre marzo y mayo de 2006, cientos de personas murieron en enfrentamientos entre clanes rivales, y el surgimiento de una nueva organización rebelde, la Unión de Cortes Islámicas, que llegó a controlar Mogadiscio a mediados del año pasado, dándole a la capital un cierto clima de orden, complicó aún más las cosas. El ingreso de las tropas etíopes en ayuda del gobierno actual ha provocado nuevos enfrentamientos, luego de la expulsión de Mogadiscio de la Unión de Cortes Islámicas a finales de 2006.

      Aún cuando las fuerzas etíopes ingresaron al país a invitación el gobierno del presidente Yusuf, ya están apareciendo fisuras en el gobierno, con ministros que quieren que dicho contingente vuelva a su país. Debido a su fragmentación tribal, la falta de un estado de derecho establecido, y la ausencia de mecanismos constitucionales que le den a Somalia una identidad de país más o menos coherente, ningún gobierno ha podido lograr la unidad nacional. Somalia no tiene una administración pública ni edificios para alojarla, mientras que los clanes siguen disputándose el dominio de territorios propios.

      Desde 1991, ha habido 14 intentos por establecer un gobierno central. Pero todos han fracasado. El actual primer ministro, Alí Mohamed Ghedi, un veterinario, es un desconocido en los fragmentados círculos de poder somalíes. Sus intentos por lograr la reconciliación no han tenido éxito, y el exiguo contingente de la Unión Africana, que desembarcó en Mogadishu en marzo pasado, ante la indiferencia de una población demasiado preocupada por su propia supervivencia, no tiene ni los recursos suficientes, ni el mandato necesario para buscar la paz. Somalia parece haberse acostumbrado a su propia inexistencia como ente nacional propio, y esa parece ser la tragedia para la que nadie tiene, por el momento, una respuesta.

      Pero esta inestabilidad es también producto de la intervención indirecta de Washington en el país. Somalia es un país estratégico muy importante en el cuerno del Africa oriental. Por allí pasa el comercio de petróleo procedente del Golfo Pérsico recorriendo el trayecto por el Mar Rojo hacia el canal de Suez y de ahí al Mediterráneo oriental como ruta alternativa viable. Controlando Mogadiscio se controla el puerto principal y Estados Unidos procuró mantener un aliado allí, al desalojar a los islamitas en 2006 con ayuda de su ahora aliado etíope. Más allá de la hambruna que azota a los somalíes, Washington defenderá al gobierno de Ghedi, al señor que ordenó reprimir a los manifestantes que protestaban contra la suba del precio de los alimentos. Defenderá sus intereses geoestratégicos, no el derecho a comer de los pobres del Sur.

      El hambre de hoy no es maldición divina, es producto de la orgullosa aldea global desigual.Mientras señores mandatarios proponen alimentar autos y tanques de guerra con biocombustibles, los hambrientos del mundo ascienden ahora a 842 millones, habiendo aumentado en 18 millones más durante el decenio de los noventa.Mientras se derrocha dinero en consumismo frívolo en el Primer Mundo, cada 12 minutos la pobreza mata de hambre a 3.600 hombres, mujeres y niños en todo el mundo.Mientras se habla de detener el terrorismo y se aumentan los presupuestos guerreros,el hambre mata 12 millones de niños en todo el mundo. Somalia es uno de los tristes paradigmas del castigo del desarrollo desigual de la historia. Es otro triste ejemplo de pobreza y hambruna generada por una aldea global que funciona bajo la lógica de la existencia de pocos países ricos explotando a muchos países pobres.

      Programa 20 de Marzo de 2008

      • Internacionales

      Separatismo tibetano en China:
      Historia de una rebeldía financiada por la CIA.
      Por Mauricio David Idrimi


      El lunes 10 de marzo del presente año más de 100 tibetanos exiliados comenzaron este lunes una marcha de seis meses, desde India hasta Tibet, para protestar contra el gobierno chino en la región himalaya. La "marcha del regreso", como la llaman, partió del pueblo indio de Dharamsala y marca el 49 aniversario del fallido levantamiento tibetano contra China. A fines de esa semana de reivindicación secesionista, una serie de violentas protestas contra el gobierno chino en Lhasa, la principal ciudad del Tibet, dejaron un saldo de varios heridos, informó la agencia oficial de noticias china, Xinhua. Según informaciones no confirmadas, las fuerzas de seguridad chinas acordonaron tres monasterios de la ciudad para impedir la continuación de las manifestaciones de monjes budistas, que han estado ocurriendo desde el comienzo de la semana. Esto no hace más que recordar a la rebelión de los monjes budistas de la ex Birmania, actual Myanmar, donde el año pasado el régimen militar de ese país sudasiático tuvo que enfrentar masivas protestas. La diferencia de la rebelión budista birmana con la que sucede en China, es que se trata del contencioso histórico de la independencia de la provincia del Tibet. Al parecer, se trata de las jornadas de protesta más grandes en contra del gobierno chino en 20 años. Y otra vez emerge la figura del Dalai Lama, líder espiritual de la rebelión tibetana contra China y un aliado muy fiel a Estados Unidos y el resto de Occidente.

      El Tibet es una región clave tanto para China como para Estados Unidos. Y el Dalai Lama continúa siendo la figura política polémica en esta disputa y para el Partido Comunista chino es un enemigo peligroso. El partido gobernante de China siempre presenta una queja cuando cualquier gobierno extranjero lo recibe. Fue precisamente en octubre del año pasado que aquella figura religiosa tibetana visitó a Bush y fue honrado como “luchador por la libertad” contra China. Pekín ha urgido seriamente a Estados Unidos a que deje de interferir en los asuntos internos chinos. El reclamo no es en vano.

      El célebre Tibet es un conjunto de tierras de gran elevación (más de 4.500 metros), rodeada de las cordilleras de mayor altitud de la Tierra. En el concepto occidental "Tíbet" puede referirse a la Región Autónoma del Tíbet que pertenece al estado chino continental, o al Tíbet histórico que consiste en las provincias de Amdo, Kham y U-Tsang. Para Washington el Tibet es la entrada para controlar más de cerca de China, y para Pekín es la entrada para buscar negocios petroleros en Asia Central y rivalizar con India.
      Desde el siglo X DC existe en esta región montañosa una sociedad de señores de la tierra (los lamas) y siervos cuasi esclavos, en la que la religión budista domina la escena cultural del país y sus habitantes. El jefe de esta sociedad arcaica era el Dalai Lama, que se erigía como un primus inter pares entre los lamas. La sociedad “feudal” del Tibet perduró hasta que llegó la revolución comunista china liderada por Mao. Hasta mediados del decenio de 1940 y principios del decenio de 1950 existían en el Tibet unos 700 000 siervos que pagaban tributos a los lamas.
      Hacia 1903 Gran Bretaña ejerció su poderío colonial en el Tibet, pero en 1907 Londres le dio el poderío de soberanía sobre el país al decadente imperio de los Qing. En 1911 cayó la dinastía de Qing y se proclama la república china bajo el Koumintang. Las tropas chinas se habían retirado del Tibet para pelear en la guerra civil china y fue entonces que el decimotercero Dalai Lama se erigió como líder tibetano independiente en 1913. La sociedad “feudal” del Tibet perduró hasta que llegó la revolución comunista china liderada por Mao. Hasta mediados del decenio de 1940 y principios del decenio de 1950 existían en el Tibet unos 700 000 siervos que pagaban tributos a los lamas. En 1950 tropas del ejército comunista llegaron al Tibet para unirlo a China. Al año siguiente se redactó el Plan para la Liberación Pacífica del Tibet, el cual fue firmado por representantes del Dalai Lama y el gobierno comunista de Mao. Este plan contemplaba la administración conjunta del gobierno chino con el gobierno del Tíbet. En aquella época la mayoría de los tibetanos vivían bajo un régimen de servidumbre por cuanto la mayor parte de la tierra era poseída por los lamas. El plan fue implantando pero no sobre todo el territorio, por cuanto las regiones de Kham Oriental y Amdo fueron consideradas como provincias chinas, llevándose a cabo una reforma radical de la tenencia de las tierras.
      La reforma agraria del gobierno comunista chino generó una gran tensión dentro de la sociedad budista tibetana. Si bien muchas familias campesinas aceptaron como una liberación la medida de los comunistas, una parte importante de la sociedad tibetana apoyó a los lamas y al decimocuarto Dalai Lama, es decir, al actual en vigencia. En 1956 el actual Dalai Lama, con apoyo financiero y logístico de la CIA, lideró una rebelión contra China que duró hasta 1959. Las tropas comunistas recibieron el apoyo de las familias campesinas que aceptaron la reforma agraria contra los lamas logrando así un rotundo triunfo sobre los soldados del Dalai Lama, quien huyó a India con sus principales colaboradores. Hasta 1969-1970 el Dalai Lama recibía apoyo de Estados Unidos para tratar de iniciar invasiones esporádicas sobre el Tibet y así proclamar la independencia de Pekín. Pero todo cambió de forma copernicana cuando Washington decidió dejar de apoyar al dalai lama en 1972. En ese año la administración republicana encabezada por el presidente Richard Nixon y el canciller Henry Kissinger estableció relaciones diplomáticas con la China de Mao y la reconoció como estado soberano dentro la ONU para contrarrestar a la URSS en la guerra fría tardía.
      Desde Occidente se presentó a la China comunista como un opresor ateo que atentaba contra la religiosidad pacifista de la sociedad budista tibetana. En reemplazo de la figura del Dalai Lama, el gobierno comunista dejó como figura espiritual al Panchen Lama, que fue presentado por Pekín como el nuevo jefe de gobierno del Tibet. Hacia 1965-1966 la Revolución Cultural de China introdujo drásticos cambios en el Tibet: se expropiaron todas las tierras de los lamas, se estableció la educación secular, se destruyeron templos budistas y miles de monjes fueron encarcelados, exiliados o muertos. Hacia el final del gobierno de Mao la situación en el Tibet fue cambiando. En 1976 muere Mao y el nuevo gobierno comunista de Pekín decide darle más autonomía al Tibet, con la promesa de que Washington dejara de financiar totalmente en el exilio al Dalai Lama. Desde 1979 se han venido haciendo reformas económicas pero no políticas, de acuerdo al calor de la instauración del llamado “socialismo de mercado”. Las acciones de China sobre el Tíbet pueden considerarse, sin embargo, como moderadas. La mayor parte de la libertad religiosa ha sido restituida siempre que los lamas no cuestionen el derecho de China a gobernar al Tíbet.

      En la actualidad si bien existen discrepancias acerca de cuán opresiva es la dominación china en Tíbet, lo cierto es que internacionalmente se considera esta región como parte de China y ningún país extranjero ha reconocido al gobierno en el exilio del Dalai Lama. Mucho menos ahora desde que China es una potencia económica emergente y abierta a las inversiones del capital privado occidental. Lo que sí parece ser cierto es que las condiciones de vida en el Tibet han mejorado considerablemente bajo el régimen chino si se tiene en cuenta los planes de alfabetización, de control natal, de salud pública y pleno empleo en la época maoísta. Pero en la era del “socialismo de mercado” (o de realismo neoliberal) las condiciones de vida de los tibetanos y del resto de las clases populares chinas se han ido deteriorando. El estado benefactor socialista ha ido desapareciendo paulatinamente, el desempleo se apoderaba de la sociedad y los servicios públicos gratuitos de la era maoísta se fueron degradando. Sumado a esto, el Dalai Lama, desde el exilio, pedía que el régimen chino se liberalice, que abandone el sistema de partido único, pero no hacía crítica alguna al libre mercado adoptado por los pos maoístas.
      Con el final de la guerra fría, Washington si bien vociferaba su lucha mundial contra el terrorismo, los estrategas del Pentágono nunca se olvidaron de la potencialidad china. Las relaciones comerciales con Pekín si bien son sólidas, Estados Unidos no deja de ver a China como un rival futuro para competir por los recursos naturales del globo. Y parece ser que renueva su ayuda al Dalai Lama.
      Estados Unidos observa con mucha atención esa protesta tibetana contra Pekín. Últimamente Washington está prestando mucha importancia a los denominados movimientos separatistas que parecen favorecerle en sus intereses geoestratégicos y su supuesta lucha contra “estados canallas”, “rivales” o “antidemocráticos”. Podemos solo mencionar lo sucedido recientemente en Montenegro (2006) y Kosovo (febrero de 2008), en los Balcanes, donde Washington debilita a Serbia, un aliado firme de Rusia en Europa del este. También no olvidemos el apoyo tácito de la Casa Blanca a los autonomistas “pro norteamericanos” del Kurdistán en el norte de Irak (e Irán también), a los de Bolivia, o del estado petrolero de Zulia de Venezuela, como así tampoco la posibilidad de ayudar a Turquía en el contencioso de la isla de Chipre. Y regresando al continente asiático, y a China especialmente, recordemos que Estados Unidos trata de revisar su reconocimiento del estado de Taiwán, considerado provincia rebelde por China desde 1949. El “divide y vencerás” del antiguo imperio romano parece aplicable para el poderío estadounidense en los casos de separatismos de diversas regiones claves del globo. Se trata de una buena oportunidad para enfrentar serios rivales como China en este caso.

      Programa Nº 100 - Jueves 13 de Diciembre de 2007


      • Internacionales

        El petróleo codiciado por el sistema capitalista
        Oro negro mezclado con sangre

        Por Mauricio David Idrimi


        Lo llaman el “oro negro” en la jerga de los eufemismos de los grandes negocios de los magnates del sistema capitalista imperante. Se trata del petróleo, ese recurso natural que tantos acontecimientos ha engendrado en el curso de los últimos tiempos históricos y que de alguna forma determinó gran parte de la lógica de la expansión capitalista desde fines del siglo XIX hasta nuestros días. Se ha dicho en miles de oportunidades de que Estados Unidos está batallando en Irak por el petróleo de ese país, pero también se está sacando a la luz mediática lentamente de que Washington va por todos los yacimientos de ese oro negro que existen en el planeta: el golfo de Guinea, la zona del Mar Caspio, Venezuela, etc. En los últimos días, el mundo ha sido testigo de una importante alza del precio del barril del petróleo, que ha rozado casi los 100 dólares, generando tensiones y nerviosismos en los mercados. El petróleo dicen que se acaba paulatinamente y que eso puede generar nuevos conflictos internacionales. De lo que se debe estar seguro es que los dramas políticos y bélicos no los produce un recurso natural como el petróleo, sino la actitud imperial de las potencias y de Estados Unidos con el afán de apoderarse del mismo.

        El petróleo ("aceite de piedra") es una mezcla compleja no homogénea de hidrocarburos (compuestos formados principalmente por hidrógeno y carbono) insolubles en agua. Éste, por lo general, es el resultado de restos fósiles. Es un recurso natural no renovable, y actualmente también es la principal fuente de energía en los países capitalistas desarrollados. El petróleo líquido puede presentarse asociado a capas de gas natural, en yacimientos que han estado enterrados durante millones de años, cubiertos por los estratos superiores de la corteza terrestre.

        El petróleo tiene también su historial. En la antigüedad, los asirios y babilonios ya lo utilizaban en la región de la Mesopotamia, entre los ríos Eufrates y Tigris, en el Oriente Medio, para pegar ladrillos y piedras en las construcciones de los palacios y templos. Pero fue en 1859 cuando Edwin Drake fue el primer hombre que perforó el primigenio pozo de petróleo en Pensilvania, Estados Unidos. Desde entonces se fueron conformando compañías petroleras en Occidente encargadas de extraer el crudo para alimentar el avance del desarrollo energético de la Segunda Revolución Industrial, que llevaría a Estados Unidos a convertirse en la máxima potencia del orden capitalista. Hacia 1960, en Bagdad, se constituye la OPEP, la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Además de la existencia de varias corporaciones petroleras privadas procedentes en su mayoría de Occidente (Exxon Mobil, Shell, Repsol, British Petroleum, etc.), se debe contar con la importancia de empresas estatales claves: ARAMCO, del reino de Arabia Saudita, la National Iranian Oil Company, de la República Islámica de Irán, de la china National Petroleum Corporation, de la kuwaití Petroleum Corporation, de la nigeriana SONATRACH, de la Libya National Oil Company, de Libia, de la mexicana PEMEX, de la venezolana PDVSA, y de LUKOIL, de Rusia.

        En el mapa petrolero mundial, el célebre Oriente Medio posee una de las mayores reservas de petróleo del planeta, lo que lo convierte en una zona clave para el panorama energético mundial. De ahí las guerras imperiales en Afganistán e Irak, como así también los duros conflictos de Israel, Palestina, Irán, el Kurdistán, el Líbano, etc. Pero existen otras regiones abundantes de petróleo y que pueden caer presas de las guerras imperiales del futuro. Y nos referimos al caso de Africa.

        África y su petróleo

        Los medios monopólicos de comunicación sólo atinan a informar a cerca de las terribles guerras civiles actuales (Congo-Kinshasa, Darfur, Nigeria, etc.) y pretenden impactar con los escalofriantes datos de pobreza, de marginalidad y de hambre que sufren millones de africanos. Nada dicen acerca de las luchas feroces de las multinacionales petroleras para ganar terreno en un continente que promete mucho para sus negocios. No ofrecen información acerca del apoyo que brindan las corporaciones occidentales del petróleo a regímenes autoritarios poco respetuosos de los derechos humanos que Estados Unidos, Francia, España y Gran Bretaña, entre otras potencias, dicen defender. Estados Unidos y las ex metrópolis europeas están presentes en el continente y hacen de celosos guardianes de los intereses de sus multinacionales. En los últimos tiempos, en la zona del Golfo de Guinea, la fiebre del oro negro ha despertado la codicia de Occidente, como así una feroz competencia, si se quiere, interimperialista. Los intereses franceses, británicos y españoles, como así también los holandeses, chinos y malayos, en esta región occidental africana se han visto trastocados por la presencia de la Casa Blanca últimamente. La administración republicana de George Bush ha lanzado el proyecto denominado “Década de África”, con el supuesto objetivo de brindar ayuda política, social y “humanitaria” al continente.

        No obstante, este proyecto apunta a monitorear específicamente el Golfo de Guinea, región que compone un arco de países ricos en yacimientos petrolíferos que incluyen a Nigeria, Guinea Ecuatorial, Camerún, Gabón y Angola. El plan de Washington es estabilizar políticamente esa región africana y fomentar su desarrollo económico a fin de crear las condiciones para continuar las inversiones.

        Las compañías norteamericanas tienen previstas inversiones de más de 50 mil millones de dólares de aquí al 2010, además de otros planes en el mismo sentido de sus fuertes competidores en Francia, España, Gran Bretaña, Holanda, China y Malasia.

        La administración Bush, espoleada por el poderoso lobby African Oil Policy Iniciativo Group, es la primera interesada en aumentar su influencia y control sobre los recursos de la zona. Estados Unidos, que consume el 27 por ciento de la producción mundial de oro negro, ya compra el 50 por ciento de la producción de Gabón y el 45 por ciento de las de Angola y Nigeria. Pero esto no ha hecho nada más que empezar.

        Para 2015, Estados Unidos importará de África el 25 por ciento del petróleo que utiliza. Sólo para el periodo 2003-2008 se han calculado inversiones en Africa por valor de 35.000 millones de dólares. Ante tan jugoso pastel, las petroleras han movido ficha. A su tradicional presencia en los dos grandes productores continentales (Nigeria y Angola) se suma ahora una incesante actividad en otros países.

        El caso de Guinea Ecuatorial

        Así, es como Exxon Mobil ha llegado a Guinea Ecuatorial y logra controlar el mayor yacimiento del país. Por otra parte, Exxon Texaco y Chevron controlan el oleoducto de Doba que da salida al petróleo de Chad, y de las tres compañías con licencias en el diminuto país insular Santo Tomé y Príncipe dos, Exxon y Chrome Energy, son estadounidenses.

        También está la región de Asia central, en torno básicamente al Mar Caspio. Su importancia estratégica, reside en las reservas de gas y petróleo –en muchos casos todavía no suficientemente conocidas- y en su papel de países de “paso” de los oleoductos rusos hacia Oriente y Europa. En este sentido, Rusia concretó una serie de acuerdos con las ex repúblicas soviéticas centroasiáticas que le aseguran que seguirán utilizando los oleoductos rusos para exportar su petróleo y gas hacia Europa y en el caso de Kazajstán, el transporte de petróleo ruso hacia China a través del oleoducto Atasu-Alashankov. Esta zona es de suma importancia, ya que no solo incluye un enfrentamiento petrolero entre Occidente y Rusia, sino con China, que además involucra a Irán. De ahí que Rusia y China formaron en 1996 la Organización de Cooperación de Shangai junto a las ex repúblicas soviéticas de Asia central, Mongolia e Irán, con el objetivo de defender las reservas de petróleo y gas que son fuertemente codiciadas por las multinacionales defendidas por Estados Unidos y la OTAN.

        El petróleo seguirá siendo ese oro negro que se mezclará con la sangre de pueblos que sufren la invasión y el saqueo de los interese imperiales y guerreristas de las potencias y las corporaciones. No descartemos que en el futuro las próximas guerras impactantes no sean solo en el oriente Medio, o en Irán, sino en extensos territorios que darán vida larga, o no, a la era de los imperialismos capitalistas.

        Programa 22 de noviembre de 2007

        • Internacionales



        Mozambique: socialismo, guerra civil y orden neoliberal.


        Por Mauricio David Idrimi

        Mozambique, ex colonia de Portugal y que en tiempos de guerra fría protagonizó una larga lucha por su liberación nacional para fundar un estado socialista en 1975, ahora es otro de los tantos países del Sur sometidos a las directrices de la aldea global neoliberal. Esta vez, tenemos noticias de su deuda pública, y no de su vida política “democrática” diseñada por Washington y la Unión Europea, que en los años del decenio de 1990 impusieron el orden del libre mercado en ese país de Africa austral.

        Según nos informa la agencia de noticias Africa News, el 20 de noviembre del presente año, “la deuda pública externa de Mozambique tenderá a crecer en los próximos años a pesar de que el gobierno va a priorizar el apoyo a la deuda mediante donaciones y créditos concesionales, según indicó Antonio Laice, director nacional del Tesoro del Ministerio mozambiqueño de Finanzas”. Además añade:

        Laice hizo estas declaraciones en el "Seminario de Gestión de la Deuda", celebrado esta semana por el Grupo Mozambiqueño de Deuda (GMD), en la ciudad de Maputo. Según señaló el director del Tesoro, el conjunto de la deuda externa, según las condiciones económicas del 31 de diciembre de 2006, ronda los 33.000 millones de dólares americanos, como consecuencia del perdón de los años anteriores, pero también de los créditos que el país ha ido contrayendo anualmente.

        Nada nos debe extrañar sobre este presente mozambiqueño. Como sucedió con las ex repúblicas socialistas africanas, Mozambique pasó de tener un pasado de fuertes reivindicaciones independentistas y un apoyo solidario a los movimientos revolucionarios del Tercer Mundo, para caer luego de 1989 a las fauces del neoliberalismo. La transición del socialismo local al orden neoliberal capitalista estuvo acompañada de una cruenta guerra civil que debilitó a la población y la condenó a una terrible pobreza.


        Pasado precolonial

        La historia mozambiqueña se remonta a un pasado precolonial rico. Desde el siglo VIII DC., comienzan a asentarse en la costa del país comunidades de idiomas bantúes. En ese tiempo, los comerciantes árabes mantenían relaciones en la región, particularmente en el norte a lo largo del Río Zambezi. Hasta el siglo XV, Mozambique fue el destino de diferentes migraciones de pueblos de lenguas bantúes que fueron asentándose en la región. A partir de ese siglo se refuerza la presencia de comerciantes árabes que colocan a Mozambique en el centro del comercio del interior del continente con el resto del mundo. Entre los siglos VIII -XIV, habían ido surgiendo numerosos puertos que basaban su economía en el comercio con los árabes y de cuyas relaciones nacería la lengua franca del swahili.

        La llegada de la colonización portuguesa

        Hacia el siglo XV empezaría la triste historia colonial europea para Mozambique. En 1498, el navegante Vasco da Gama hace escala en el puerto de Sofala y, a la vista del intenso tráfico que en dicho puerto se realiza, promueve ante la corte portuguesa el interés por la región. En 1505 Portugal ocupa el puerto de Sofala y poco después comienzan la creación del puerto de la Isla de Mozambique que durante los años siguientes se convertirá en uno de los puertos importantes en la ruta a la India. Aunque desde un principio, los portugueses comienzan a hacer prospecciones en busca de oro adentrándose en el interior del continente, no será sino hasta finales del siglo XVI y durante el siglo XVII, cuando los portugueses comiencen a adentrarse en la cuenca del río Zambezi y creen las dos primeras guarniciones y puestos comerciales de Sena y Tete. Durante los siglos siguientes Portugal obtendrá sus mayores beneficios en Africa de su posición dominante en el mercado de esclavos, primero con destino a su colonia en Brasil y después para el resto de colonias europeas en América y en el resto del mundo. En el siglo XVIII, Portugal será el primer país europeo en aprobar la abolición de la esclavitud y prohibir el comercio de esclavos, incluyendo en sus posesiones en Mozambique, pero la realidad fue muy diferente y tratantes portugueses serían de los últimos en desaparecer. A finales del siglo XIX, los portugueses se encontraron con la rebelión de muchas poblaciones contra la explotación inhumana que realizaban los colonos portugueses. De estos levantamientos, el más importante fue el dirigido por Gugunhama (Gugunyame); contra el que Portugal envió a uno de sus principales militares, al papista e inquisidor Mouzinho de Alburquerque, que consiguió reprimir la rebelión y apresar a su dirigente en 1895, desterrándolo fuera de Mozambique. Su nombre sería en adelante sinónimo de la lucha mozambiqueña por su independencia.

        La lucha por la liberación nacional

        Hacia el siglo XX, y principalmente luego de 1945, Mozambique entra en la etapa de la guerra por su liberación de Lisboa y su régimen fascista del general Salazar (en el poder portugués desde el decenio de 1920). En 1951, Mozambique fue declarada Provincia exterior de Portugal y se empiezan a crear los primeros movimientos independentistas en honor al prócer Gugunhama. En 1962, Eduardo Mondlane crea el FRELIMO (Frente para la Liberación de Mozambique) y comienza la guerra de independencia. En 1970, Samora Machel y Marcelino Santos asumen la dirección del FRELIMO y se alinean a las ideas antiimperialistas y marxistas de la Revolución Cubana. Con apoyo de los cubanos, los patriotas del FRELIMO combaten a las fuerzas del colono portugués hasta que en 1974 se llega a un alto el fuego. En ese año, tras la Revolución del 25 de Abril que acaba con la dictadura fascista en Portugal, los nuevos gobernantes negocian con el FRELIMO la salida del ejército portugués de las tierras de Mozambique y su independencia que llega en 25 de julio de 1975. El líder Samora Machel forma el primer gobierno con el objetivo de utilizar el socialismo como camino para el desarrollo del nuevo país, con apoyo de Cuba, la URSS y el Movimiento de Países No Alineados.

        Socialismo resistente contra la guerra civil sucia de racistas e imperialistas

        Ante la declaración del socialismo mozambiqueño, en 1975, unas 500.000 personas pertenecientes a las familias de los antiguos colonos portugueses abandonan el país con destinos tan diferentes como Portugal, Sudáfrica, Brasil o Australia, temiendo las represalias por parte de la población africana, resentida por los largos años de explotación y opresión padecidos. En 1977, el FRELIMO, apoyado por La Habana y Moscú, es declarado como el único partido, a la vez que antiguos colonos y mercenarios contratados con la financiación y apoyo logístico de Sudáfrica y Washington, crean la RENAMO (Resistencia Nacional de Mozambique) e inician la guerra contra el gobierno de Samora Machel. Mientras tanto el FRELIMO decreta nacionalizaciones y una reforma agraria, como así también recibe ayuda técnica y social de los cubanos para las cuestiones de gestión pública en educación y salud gratuitas para los sectores pobres.
        El fin del socialismo y el arribo del orden neoliberal

        En 1984, Mozambique y Sudáfrica firman un acuerdo de no agresión. Pero Sudáfrica y la Casa Blanca querían deshacerse de Machel. En 1986, se estrella misteriosamente el avión en que viajaba Samora Machel, y Joaquim Chissano es nombrado nuevo presidente. La guerra civil continúa su curso entre el gobierno y los contrarrevolucionarios de la RENAMO. En 1991, el FRELIMO y la RENAMO firman un alto el fuego a la vez que inician conversaciones de paz con la supervisión de las Naciones Unidas. La guerra civil costó la vida de 1 millón de mozambiqueños, y 1,7 millones se refugiaron en estados vecinos, y varios millones más fueron indispuestos internamente. En 1993, se firma el desarme de las tropas de la RENAMO y la incorporación de sus tropas al ejército nacional, a la vez que se inicia el proceso para la celebración de elecciones multipartidarias. Para entonces el socialismo se deja de lado y llegan los acuerdos con la Unión Europea y Estados Unidos para obtener ayuda económica y financiera del Banco Mundial y el FMI. En 1994 se celebran las elecciones de las que Chissano saldrá reelegido presidente con el 53 % de los votos a la vez que el FRELIMO obtenía la mayoría parlamentaria, pero ahora bajo la égida de un “estado de derecho democrático y liberal”.
        Debido a una guerra civil prolongada provocada por los racistas blancos sudafricanos y la Casa Blanca, Mozambique fue convertido en el país más pobre del mundo. Estaba al punto de desastre económico hacia 1990. La economía se había estancada tanto que la inversión extranjera privada era casi imposible obtener. Aunque en realidad, Washington presionaba a los bancos extranjeros y al Banco Mundial y el FMI a no otorgarles créditos a Maputo, mientras era aliado a Moscú y Cuba. Las Naciones Unidas proporcionaron $330 millones de dólares de ayuda de emergencia hacia 1987, pero nada más que eso. Cuando el reformista Chissano fue elegido presidente en las primeras elecciones democráticas liberales en Mozambique, su gobierno aplicó normas económicas del mercado libre, que dieron al sector privado un papel más predominante en la economía. El gobierno privatizó las empresas estatales ineficientes, pero la economía se tambaleó y el desempleo está llevando a muchos ex-combatientes al bandidaje y el crimen urbano. Multinacionales europeas invierten en el sector de la explotación de minerales y de los pocos recursos petroleros que existen en el país.

        ¿Corolario de las supuestas bondades del neoliberalismo mozambiqueño? El peor. Con una población de casi 20 millones de habitantes, Mozambique tiene un 100,9 por 1.000 de mortalidad infantil, una esperanza de vida de 50 años, y una tasa de analfabetismo de 40 % en hombres y casi 70 % en mujeres. Los principales socios comerciales de Mozambique son Sudáfrica, que invierte en los sectores energéticos del país, la Unión Europea (que absorbe el 66,4 % de las relaciones comerciales) y China (que absorbe el 8,6 %).

        Si bien el socialismo mozambiqueño no ha podido hacerle frente a la desagradable herencia colonial portuguesa, debido a la guerra civil sucia provocada por Sudáfrica racista y Estados Unidos, que tuvo que enfrentar el gobierno de Machel, tampoco el orden neoliberal “democrático” trajo los beneficios que prometía luego del final de la guerra fría. Mozambique ahora está sumergido en las reglas del neocolonialismo del Consenso de Washington y la estafa de la deuda externa.

        ANEXO: Tomado de www.pangea.org/hendrik/imagenes/Celso.htm - 58k
        Mozambique fue el primer candidato a la iniciativa en favor de los PPME (Países Pobres Muy Endeudados) en 1996 y entonces se pensó que el plan para el alivio de la deuda liberaría finalmente al país de la esclavitud que constituía la deuda. Pero en 1998, Mozambique, con 6.000 millones de dólares de deuda, se encontró reembolsando todavía más de 100 millones de dólares al año en servicio de la deuda. La reducción efectiva ascendió a poco más de 10 millones de dólares al año solamente, de modo que Mozambique siguió pagando por concepto de servicio de la deuda más del 20% de su ingreso de divisas. Los acuerdos entre el gobierno y el BM eran mantenidos en secreto. Pero la publicación de una carta de acuerdo de marzo de 1998 entre el Banco Mundial y el Gobierno, de la cual ni el Parlamento ni la sociedad civil habían tenido conocimiento y en la que el Gobierno aceptaba cumplir varias condi­ciones macroeconómicas, para que se le concediese el alivio de la deuda como PPME, causó gran protesta. (Unas de las condiciones era la privatiza­ción del suministro de agua municipal.)

        La protesta por las condiciones impuestas para la obtención del alivio [entre otras por el movimiento Jubileo 2000] condujo a que se hicieran unas concesiones ligeramente mayores a mediados de 1999. Para obtener este alivio adicional, el Gobierno aceptó cumplir 71 condicio­nes nuevas impues­tas por el FMI, entre otras la prohibición de reactivar la industria de trans­formación del anacardo utilizando las políticas industriales tradicionalespor lo cual la economía de la gente empobrecida se caerá todavía más.

        En 1995, el FMI criticó públicamente la decisión del gobierno de Mozambique de subir el salario mínimo a unos 20 dólares al mes.
        A pesar de contar con un porcentaje de 54% de la población que se encuentra desnutrida, la exportación en el sector pesquero mostró ‘exce­lentes’ resultados: +20%.

        El PIB creció en los años 1996-99 con casi un 10% (uno de los porcentajes más altos del mundo). La industria minera (para la exportación) creció unos 30% en los años 1997 – 1998Este aumento es debido a que, por imposi­ción del FMI y el BM, se bajaron los impuestos sobre las exportaciones, con lo cual el país se hizo ‘más atractivo’ para las multinacionales. El estado prácticamente regala la riqueza del país a las multinacionales que ven aumentados sus beneficios.

        Programa 8 de noviembre de 2007

        • Noticias Internacionales

        Fuerte tensión diplomática

        Polémica visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla

        Enérgica condena de Marruecos, que llamó a consulta a su embajador en Madrid

        MADRID.- Ocurrió en Ceuta, el enclave español en el continente africano, lo que no pasa en la Península: se agotaron las banderas nacionales y la gente gritaba enfervorizada: "¡Ole, ole, ole, todos somos españoles!", al paso de los reyes Juan Carlos y Sofía de Borbón, que por primera vez visitaron la ciudad desde que asumieron la corona, en 1975.

        En este caso, del Reino de Marruecos, que se declaró ofendido a más no poder por la visita del jefe del Estado español a lo que considera territorio propio. Y, en una escalada de lenguaje, el primer ministro marroquí, Abbas El Fassi, declaró que "España debe comprender que el tiempo del colonialismo ya pasó"

        Programa 1º de noviembre de 2007


        • Internacionales



        Sri Lanka: la guerra civil que parece no terminar…


        Por Mauricio David Idrimi

        Al menos 10 muertos y un número indeterminado de heridos registraron los rebeldes tamiles durante enfrentamientos con tropas gubernamentales el miércoles 31 de octubre último en diversas regiones norteñas srilankesas, según informó el Ministerio de Defensa capitalino. El parte de guerra asegura que un gran número de guerrilleros de los Tigres para la Liberación del Tamil Eelam (TLTE) resultaron heridos en las luchas. El norte de esa isla del océano Índico es escenario desde hace semanas de una ola de violencia, con enfrentamientos diarios entre ambos contendientes.



        Evidentemente los grandes medios de desinformación no hablan casi nada acerca de esta guerra civil en el país isleño de Sri Lanka, antiguo Ceilán y ex colonia de Gran Bretaña, de casi 20 millones de habitantes, y donde el 75 por ciento de la población es de origen cingalés y el 18 por ciento de origen tamil. Los guerrilleros tamiles luchan desde julio de 1983 por su independencia en el noreste de la isla contra el gobierno central de Colombo, la ciudad capital, que los considera “agentes terroristas” y secesionistas. Desde el comienzo de los sangrientos enfrentamientos al menos 70 000 civiles y militares perdieron la vida. Sólo en 2006 se registraron más de 4000 víctimas, pese a la vigencia de una tregua pactada hace cinco años.


        Es conveniente hacer una breve reseña histórica de Sri Lanka. Los guerrilleros del TLTE llevan adelante una guerra de guerrilla contra Colombo para independizar a la comunidad tamil hindú de la mayoría cingalesa y de religión budista. Los gobiernos centrales de Colombo han luchado encarnizadamente contra los guerrilleros tamiles, pero en el decenio de 1990 y en los últimos cinco años han propuesto la idea de otorgar una amplia autonomía a las regiones tamiles dentro del marco del estado de Sri Lanka. India sigue de cerca el conflicto de su pequeño vecino isleño del sur, ya que en la región india del Tamil Nadu, los pobladores tamiles hindúes apoyan la causa de sus hermanos srilankeses. Nueva Delhi y Colombo no desean un estado independiente tamil, ya que agitaría reivindicaciones nacionales apagadas desde los tiempos de la misma colonización británica de antaño.


        Los habitantes antiguos de Sri Lanka fueron los vedas, de origen etno linguístico incierto, aunque se los asocia con los antiguos sumerios y elamitas del sur de la Mesopotamia, o los pobladores de la civilización prehindú del valle del Indo (cultura urbana de Mojenjo Daro). Los cingaleses llegaron a la isla en el siglo IV AC, probablemente de la parte norte de la India y desarrollaron una civilización con ciudades como Anuradhapura y Polonnaruwa. Hacia el siglo XIII AC el budismo logró afianzarse entre los cingaleses. La población tamil de la parte sur de India también llegó a la isla pero se desconoce la época, el modo y la cantidad. En el siglo XIII DC hubo una sociedad tamil en el norte y muchas comunidades pesqueras a lo largo de la línea costera norte de la isla. Los tamiles desarrollaron una cultura y una política distinta a la de los cingaleses, ya que pertenecían a la cultura hindú. Las relaciones entre estos dos pueblos siempre fueron complejas entre guerras y ceses al fuego e invasiones en ambos sentidos.


        Como era de esperarse, la isla no estuvo marginada de la expansión europea de los siglos XV-XVII. En el siglo XVI llegaron los portugueses, seguidos de los holandeses en el siglo XVII. Durante el control de las líneas costeras por parte de Lisboa y Amsterdam el interior de la isla se mantuvo independiente, con su capital en la ciudad cingalesa de Kandy. Hacia 1796 los británicos se apoderaron totalmente de la isla, que se convirtió en una colonia de Londres en 1802 adoptando el nombre de Ceilán.


        Durante el dominio británico se favorece la inmigración de población tamil, originaria del sur de La India, como mano de obra barata, que refuerza a la población tamil local y descendientes de los antiguos tamiles del siglo XIII. La implantación del inglés como lengua oficial propició la inserción social de esta etnia. A partir de la independencia, en 1948, los tamiles empiezan a ver recortados sus derechos. La situación se agrava en 1956, cuando el cingalés es instituido como lengua oficial, lo que cierra muchas puertas a la minoría tamil hindú, y empeorará en 1970, con una legislación discriminatoria respondida con rebeliones y desobediencia civil. Ese mismo año se crea el movimiento Tigres para la Liberación del Tamil Eelam. A partir de 1976 el conflicto comienza a radicalizarse, si bien no será hasta 1983 cuando se pueda hablar de guerra civil. Tras varios intentos fallidos de acercamiento y la declaración de varias treguas, la situación da un giro en 2002. El gobierno de Sri Lanka y los tamiles acuerdan un alto el fuego y el inicio de conversaciones bajo el auspicio de Noruega. Tras una breve suspensión en 2003 motivada por la crisis de gobierno y posteriores elecciones, el proceso de paz sigue adelante, y en 2005 recibe un importante impulso, al firmar los tamiles y el gobierno un acuerdo de cooperación para repartir de forma conjunta la ayuda a las zonas afectadas por el tsunami. El asesinato meses después del ministro de exteriores del gobierno central, supuestamente a manos de los tamiles, hace que la tregua se tambalee, aunque continúa. En 2006 la situación dio un giro inesperado: El gobierno y el LTTE anunciaron una reunión en Ginebra por primera vez desde 2003. A pesar de las expectativas generadas por esta iniciativa, una nueva ola de violencia convirtió Sri Lanka en lo más parecido a un estado de guerra, suspendiéndose por tiempo ilimitado las negociaciones de paz. La guerrilla tamil sigue en la lucha armada, aunque estudia los ofrecimientos de autonomía que plantea Colombo. Estados Unidos y la Unión Europea apoyan a Colombo y consideran a los guerrilleros tamiles como “terroristas”.

        En los siglos XIX y XX, Sri Lanka llegó a ser una economía de plantación, famosa para su producción y la exportación de canela, el caucho y té de Ceilán, que es considerada una marca registrada para la exportación nacional. El desarrollo de puertos modernos bajo la época colonial inglesa levantó la importancia estratégica de la isla como un centro del comercio. Durante la Segunda Guerra Mundial, la isla recibió las instalaciones militares importantes de las fuerzas aliadas. Sin embargo, la economía de plantación agravó la pobreza y la desigualdad económica.




        De 1948 a 1977 se instauró un gobierno independiente volcado al desarrollo de un estado que proclamaba un “socialismo” local. Las plantaciones coloniales fueron desmanteladas, las industrias fueron nacionalizadas y un estado benefactor fue establecido. Mientras el nivel de vida y la capacidad de leer y escribir mejoraron apreciablemente, la economía de la nación estaba en una encrucijada. Sri Lanka durante la guerra fría se mantuvo al margen de la rivalidad estadounidense-soviética y fue un país que militó en el Movimiento de Países No Alineados junto a la Yugoslavia de Tito. Si bien era un estado miembro de la Comunidad Británica de Naciones, recibía ayuda económica de la URSS y China, aunque también de Estados Unidos. En 1977 se estableció un gobierno de corte neoliberal, el de la Unidad Nacional del Pueblo, que empezó a incorporar la privatización de empresas públicas, la desregulación de la economía y la promoción del libre mercado. El Banco Mundial y el FMI empezaron a ejercer una notable influencia en Sri Lanka, que en el decenio de 1980 se acercó a las administraciones de Thatcher y Ronald Reagan en el marco de la guerra fría tardía.


        Gracias a la ola neoliberal de los ochenta en el país, Sri Lanka pasó a desmantelar el antiguo estado benefactor para engendrar un estado policíaco y garante de las inversiones extranjeras procedentes de Gran Bretaña y Estados Unidos. Los préstamos del Banco Mundial y el FMI no cesaron y endeudaron al país en detrimento de la población pobre tanto cingalesa como tamil hindú.


        Según cifras recientes del mismo Banco Mundial, la deuda externa total de Sri Lanka asciende a 9. 600 millones de dólares (datos de abril de 2007). Según datos proporcionados por el Movimiento por el Desarrollo Mundial, que trabaja por la reducción de la deuda de los países pobres, en Sri Lanka la deuda externa representa en el ingreso anual del país un 59 por ciento. Otro dato que ofrecen es que los pagos anuales de la deuda de Sri Lanka son de 653 millones de dólares. No solo el Banco Mundial y el FMI son responsables de los préstamos, sino también países, bancos y corporaciones de Occidente también han ofrecido préstamos individualmente. En las décadas posteriores, las tasas de interés aumentaron debido a la caída en el crecimiento mundial y a alzas en el precio de algunas materias primas, entre otras razones. Otro factor importante es que los pagos se realizan en divisa extranjera, lo que afecta gravemente a los deudores. La aparición del estado neoliberal en Sri Lanka trajo fuertes desigualdades socioeconómicas para el país. La región más afectada fue la del norte, donde se encuentra ubicada la población tamil hindú, de donde procede gran parte de la mano de obra barata para los grandes centros urbanos del país. El libre mercado acentuó las diferencias étnicas y religiosas y la lucha armada nacionalista por parte de los “tigres tamiles” se convirtió en la expresión política más clara de la defensa del pueblo tamil.


        Según datos de la CIA, el 22 por ciento de la población vive por debajo de la línea de la pobreza, y existe un 7,6 por ciento de desempleo. Cabe recordar que Sri Lanka fue uno de los países afectados por el Tsunami de diciembre de 2006 que causó la muerte de 30000 personas, unas 8200 heridas y más de 5000 desaparecidas. En 2005 se debatía en el mundo económico occidental la posibilidad de condonar la deuda externa de Sri Lanka y los países afectados (Indonesia, Malasia, Maldivas, etc.), pero hasta ahora nada concreto se ha hecho por ello. El gobierno de Colombo ha se propuesto seguir pagando la deuda externa con los organismos internacionales de crédito y los bancos privados de Occidente. Mientras tanto, la lucha con la guerrilla continúa y poca información sobre su curso existe en los medios. Lo cierto es que Colombo, con ayuda de Estados Unidos y Gran Bretaña, las combate para hacerlas erradicar de la escena del país y callar para siempre la reivindicación de los tamiles hindúes. Occidente se hacía eco de la rebelión pacífica de los monjes budistas contra el régimen militar birmano, pero no duda en asesorar al estado policíaco budista de los cingaleses contra los tamiles hindúes. Occidente custodiará a un gobierno neoliberal como sea, sin importar si este reprime salvajemente a poblaciones enteras hartas de discriminación, explotación forzosa y pobreza, como sucede en la islita de Sri Lanka, llamada la “lágrima de la India”.